jueves, 26 de marzo de 2020

Me duele la estupidez

Vaya por delante que yo nunca he votado a Pedro Sánchez pero me llegan estas estupideces por las redes y me da mucha pena. No por él, está claro. Me da pena pensar en las mentes de los que se dedican a hacer estas tonterías. Supongo que el que lo hace, el creativo, el artista que invierte su tiempo, sus capacidades, su esfuerzo y su buen hacer en esto, lo hace porque está contento con su reflexión y con la plasmación de su brillante ocurrencia. Se aplaude, se siente orgulloso con el análisis que ha hecho de la situación, piensa que su círculo de amistades y el resto del planeta apreciarán el resultado de su arranque de genialidad. Es triste. Supongo que, a su vez, los que lo reenvían lo hacen porque lo consideran positivo, interesante y digno de divulgarse. Les ha hecho gracia el mensaje de su amigo y buscan contribuir al buen fin del proyecto arrimando el hombro, aportando su granito de arena, poniendo a su vez su ingenio en favor de esa causa noble que es hacer reír a los buenos, a los suyos, ridiculizando a los malos, los otros. Sacan a relucir toda su inteligencia, exprimen toda su capacidad y aprovechan la disposición y el arrebato de lucidez para aportar lo mejor de sí en forma de "cortaypega". Solucionado. A mí me parece muy triste que la potencial genialidad de la gente se invierta en crispar ánimos, en favorecer desencuentros, no me gusta que la creatividad se enfoque al insulto y que las fuerzas se empleen en incordiar. Me duele la estupidez. Penoso.  

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