miércoles, 2 de marzo de 2016

Una estela inquietante

Miércoles, 1 de marzo 2016. Caminaba detrás de ella. Apenas un par de pasos nos separaban. No quería distanciarme demasiado. Había mucha gente a esas horas por la Gran Vía. La verdad es que era una rubia imponente y que el suave movimiento de sus caderas provocaba unos vaivenes en su vestido rosa que resultaban totalmente hipnotizadores. No sé por qué no le hice caso un poco antes. Nos acabábamos de cruzar hacía un rato. No eran ni las diez de la mañana y me ofreció amor eterno a cambio de unos euros. No le presté atención, pero al rato pensé que viajar al infinito por unos billetes no era nada caro y decidí seguir la estela inquietante de su falda. Al principio sin mucho convencimiento pero después de fascinarme con aquel bamboleo embrujador estaba seguro que la seguiría hasta el fin del mundo. Me atontaba el paso sensual de aquella preciosa mujer de piel dorada; podría perseguirla toda la vida.

Aquel cuerpo celeste dobló la esquina en la calle Valverde y yo sentí algo parecido a una puñalada en el alma dos segundos después. ¡No había nadie en la calle! Ni un rastro de la chica, ni una huella, nada. ¡Se había esfumado mi vida! En un instante absurdo había perdido para siempre mi eternidad. Me quedé embobado mirando la pared. Una pintada en rojo decía: “Si buscas el mar, piérdete”. Pasé el índice por las letras. Todavía estaba fresca la pintura. Me llevé el dedo a los labios. Sabía a carmín.

sábado, 27 de febrero de 2016

Pollito

Ana es segoviana. Y rubia, para más señas. Además, le hierve permanentemente la sangre dentro de un cuerpo más bien escaso aunque bien distribuido.

Anita se fue a caminar hace unos días con algunos amigos a la sierra madrileña. Lo hacen con ganas y con cierta frecuencia. Una inoportuna metedura de pata la dejó tirada a la vera del camino con la pierna hecha trizas. En un segundo la tibia, el peroné, el astrágalo y toda esa retahíla de huesos menores innombrables que llevamos alojados en el pie quedaron hechos trizas, exactamente igual que si hubieran caído en manos de un rottweiler. Paralizada, con el tobillo descerrajado, solamente el virtuosismo de los bomberos y un helicóptero diestro fueron capaces de conseguir, tras dura batalla, meterla en el quirófano para la reparación obligada.   

Su tamaño, su energía desbordante, su buena fe o una mezcla de todo, han propiciado que a alguno de sus allegados Ana le recuerde al encantador y desafortunado pollito antropomorfizado de los dibujos animados. De ahí a que te llamen Calimero hay un paso pequeño.

La vida de Ana, como la de todos, no es maravillosa. Trabaja muchas horas, no tiene las piernas tan largas como le gustaría, canta fatal en inglés, casi nunca tiene champán en la nevera y, para colmo, de vez en cuando se resfría. Un desastre. Sin embargo, Ana no es nada conformista, se resiste; es verdad que se desanima cuando le toca, pero disfruta viviendo su vida con toda intensidad. No le encuentro yo mucho parecido con Calimero.

El otro día fui a hacerle una visita en medio de la crisis. Casi inmovilizada con la pierna izada sobre el sofá, hablaba por teléfono del percance con una amiga. Accidente, fracturas, evacuación aérea, bomberos, fotos, sirenas, ambulancia, quirófano, clavos. El relato era minucioso y extenso. Sin dramatismo y sin dejar de mirarnos, Ana activó el altavoz para posar el móvil en la mesita que había a su lado. El contenido de la conversación pasó a ser entonces de audiencia pública y las altisonantes palabras de su amiga resonaron categóricas por las paredes de la habitación: ¡¡¡Joder, pollito, la que has liado!!!

martes, 3 de marzo de 2015

Crecimiento insostenible


A las 00:00 introducimos en un tubo de ensayo una bacteria que se duplica cada minuto. A los dos minutos hay cuatro bacterias y así sucesivamente hasta que a las 01:00 el tubo de ensayo está lleno de bacterias. Es el colapso. Se acabó. 

Un dato importante: tan sólo 1 minuto antes del colapso, a las 00:59, las bacterias sólo ocupaban la mitad del tubo de ensayo. Cuando ha transcurrido el 99% del experimento nadie aprecia nada preocupante. 

¿En qué momento las bacterias se darían cuenta de que el crecimiento es insostenible? A las 00:58 las bacterias ocupaban el 25% del tubo y a las 00:57 tan sólo un 12,5%. Es de suponer que si a las 00:55 cuando se había llenado solamente un 3,125% del tubo, una bacteria dijera que había un problema de crecimiento sería el hazmerreír de las demás. Le tacharían de provocadora y de alarmista: casi el 97% del tubo estaba vacío. Pero la realidad es que tras 55 minutos de bienestar tan solo quedaban 5 para que la vida se agotase. 

Ahora supongamos que a las 00:58, tras darse cuenta de que algo no va bien, algunas bacterias inquietas se salieran del tubo y regresaran con otros tres tubos de ensayo. Se habría acabado el problema: ¡3 planetas enteros como el original por explotar! Pero…, a las 01:00 el tubo original estaría totalmente colapsado, a las 01:01 el segundo tubo también y a las 01:02 ¡los 4 tubos estarían llenos! Al cuadruplicar la cantidad de recursos sólo se ganan 2 minutos si el crecimiento continua al mismo ritmo.  

(Este experimento fue descrito por el activista ambiental David Suzuki en 1986. ¿Cuánto falta ahora para el colapso?)

domingo, 8 de febrero de 2015

Los Goya ningunean la gran película de Rajoy

Domingo 8 de febrero 2015. Ayer ha sido la gala de los Goya. Ni se ha hablado de la película de Rajoy. Un escándalo. Tal como vaticinaban las encuestas, la Academia ha decidido dar 10 Goyas a “La isla mínima”, posiblemente con cierto merecimiento porque la película no es mala aunque en el fondo su argumento es trivial y lo que pretende es hurgar en las cicatrices mal curadas del pasado reciente. Vamos, lo mismo que los chicos de Podemos. Se ha oído incluso que la fiesta para homenajear a los ganadores de la gala la organizaba Caja de Resistencia Motiva 2, la empresa de Juan Carlos Monedero y que, además, esta empresa es la productora en la sombra de "La isla mínima", lo que explicaría muchas cosas. Es verdad que los nuevos actores políticos de Podemos están consiguiendo un fácil apoyo del público, pero se debe a que baja circunstancialmente la intención de voto para el PP por culpa de los tejemanejes de ese delincuente llamado Bárcenas, que no ha hecho más que empañar el buen nombre del partido para engordar su bolsillo. Si no fuera por eso le debían de haber caído ayer unos cuantos galardones a la película de Angela Merkel “Enemigos de lo público”, una historia especial protagonizada por Mariano Rajoy, con Luis de Guindos, Soraya Saenz de Santamaría y Cristobal Montoro en los papeles estelares, que ha tenido indiscutible impacto entre la población y ha sido objeto de multitud de enfervorizadas críticas, pero que en esta ocasión y por las razones apuntadas ha sido ninguneada y objeto de un boicot evidente por parte de los que de forma sibilina mueven los hilos del festival. En cualquier caso todavía queda el premio mayor de los Oscar en los que ya habrá pasado la fiebre de Podemos y se hará justicia con Rajoy. Con toda seguridad “Enemigos de lo público” conseguirá los galardones que por mérito propio merece gracias al refrendo de los españoles. Las votaciones están a la vuelta de la esquina. No dejes pasar la oportunidad y apuesta por ella. Es una gran película.

lunes, 7 de octubre de 2013

¿Dónde está Benín?

Viernes, 9 Agosto 2013. Mucha gente no sabe dónde está Benín. Confieso que hasta el año pasado yo tampoco. Después me di cuenta de que este país que iba a visitar, era el mismo que en el instituto había conocido como república de Dahomey (yo, todo hay que decirlo, hice el bachillerato antes de 1975, que fue cuando Dahomey dejó de ser Dahomey para empezar a ser Benín). Mirando en el mapa pude comprobar que es un pequeño país situado en el golfo de Guinea, entre Togo, Nigeria, Níger y Burkina Faso. Hace nada era un desconocido para mí y mañana vuelvo por segunda vez. La gente me pregunta por qué. Yo también. Podría responder que se trata de un país amable, acogedor, tranquilo, con una naturaleza privilegiada y una gente encantadora. Todo ello es verdad, pero yo creo que la razón última está en el corazón. En Benín muchas cosas te tocan el alma. Te recuerda tu infancia y no hay duda alguna de que se trata de una sociedad menos desarrollada y por tanto menos especulativa, más sana. También pienso que en el fondo es una cuestión de carácter, de forma de ser. Siempre he preferido los pueblos a las ciudades, desplazarme por carreteras secundarias antes que hacerlo por autopistas y durante mi vida laboral dedicada a la docencia me he sentido más cercano de los “balas” que de los “listillos” de la clase. Debe ser una cuestión hormonal. No hay que darle más vueltas. Por eso vuelvo a Benín. Por eso y porque es un país mágico, sin estridencias, cariñoso, humilde, que no fuma y que sonríe. Son razones importantes. De nuevo Benín.

jueves, 18 de abril de 2013

Con retraso


Jueves, 18 de abril de 2013. Nos habíamos levantado más tarde de lo previsto. A la mayor parte nos gusta llegar a tiempo a las citas, pero no siempre lo conseguimos. A veces es imposible. Los hados están entretenidos mirando para otro lado y, por mucha voluntad que le eches, las circunstancias te enredan y no logras llegar a tiempo. No pudimos ponernos en pie a la hora convenida, estábamos muy cansados. El viaje por el desierto nos había dejado para el arrastre. En esos casos, cuando el mundo y el cuerpo se empeñan en que no, es mejor no contrariarles, simplemente hay que dejarse llevar por la corriente y asumir que no vamos a llegar a tiempo. Además, otras veces llegas a la hora en punto con una sonrisa de oreja a oreja pero el protocolo dice que deberías de haberte presentado con una antelación con la que no contabas. Y aunque llegues a tiempo también llegas tarde.
Aunque no es ésta la peor época del año, en África ahora hace calor. El pasado día 9, en pleno abril, la temperatura en Sudán era bastante dura. Estábamos en Karima. Atravesábamos esas horas asesinas del centro del día. Acabábamos de visitar las ruinas de los templos de Jebel Barkal, la montaña sagrada del reino de Napata y el sol nos castigaba sin compasión. Caminábamos a duras penas, sedientos. Sufríamos por darnos un respiro, suplicábamos unos minutos de clemencia, daríamos lo que fuera por un ratito a la sombra para recuperar el aliento. Alguien habló del bosque petrificado y nos sonó a música celestial. Pensamos que cualquier bosque puede ser adecuado para paliar algo la desazón que nos embargaba con aquel sofocón. Nos ilusionamos, pero ya desde la distancia comprendimos que no había nada que hacer, que tampoco allí íbamos a remediar el acaloramiento. Vimos claramente que no era el momento adecuado para poder gozar de una sombra bajo aquellos árboles. Llegábamos con doscientos millones de años de retraso. Tarde.

domingo, 10 de marzo de 2013

Aunque el desierto sea eterno

Domingo, 10 de marzo de 2013

Aunque el desierto sea eterno
Hay que afrontarlo con ganas
Porque el norte está en la arena
Porque infinito no es nada

Aunque tiemble el horizonte
Hay que redoblar las ansias
Porque aguantar es la esencia
Porque el camino es la hazaña
  
Aunque sólo una vez sea
Hay que escalar la montaña
Porque el cielo está en las nubes
Porque una luz nos reclama

Aunque nos fallen las fuerzas
Hay que dejarse hasta el alma
Porque morirse es la vida
Porque respirar se acaba

En el fondo soy una privilegiada

  Acabo de comprobar que tengo abandonado al viejo loco desde diciembre de 2024. ¡No me lo puedo creer! Pues sí, abarco demasiado; todavía n...