martes, 21 de marzo de 2023

Tener el valor de ser felices

    Por los caminos que hay que recorrer en nuestro empeño por subsistir adecuadamente, tenemos que encontrarnos de frente con las razones que nos pueden ayudar a comprender cómo estar contentos con nosotros mismos. 
    Es cuestión de charlar con ellas, de escucharlas e incluir en la conversación un diálogo encaminado a lograr la eliminación de los traumas que nos impiden avanzar para desarrollar todo nuestro potencial. 
    Hay que identificar esas trabas dañinas y echarlas fuera de nuestro camino. Se pueden presentar en forma de miedos, envidias, rivalidades, religión o egoísmo, pero da igual, si son dificultades añadidas para encontrar la tranquilidad que nos ayude en nuestra búsqueda de la felicidad, tenemos que desterrarlas de nuestras vidas vengan de donde vengan y se llamen como se llamen. 
    El gran objetivo es madurar, liberarnos de las cadenas que sin razones intentan agarrotarnos, para así, sin ataduras, poder experimentar a pleno pulmón la vida y encontrar más fácilmente el valor que nos hace falta para ser felices. 

El enano y yo

  Dicen algunas de las personas que me conocieron en mis años mozos que yo era guapa. Yo nunca lo pensé. Ni guapa ni fea, todo lo más con &q...