lunes, 20 de noviembre de 2023

Una tarde curiosa

Aquella tarde vino a recogerme una celadora para bajarme al quirófano. Me sorprendió que no viniese Alfonso, el celador que me había bajado otras veces y me alegré de que hubiese alguna mujer en un puesto tradicionalmente ocupado por hombres. La camilla discurrió con agilidad por los diferentes pasillos. Al llegar al quirófano me recibió la doctora Pinto, la jefa del equipo, que me explicó cómo se iba a llevar a cabo el implante de la endoprótesis que ya me habían anunciado la doctora Yagüe, mi internista y la doctora Soriano, mi oncóloga. Después me presentó a la doctora Gayoso, la jefa de anestesiología, que me apuntó las líneas básicas que seguiría durante la operación. La enfermera jefe, Patricia, y alguna de sus ayudantes me pasaron de la cama a la mesa de operaciones. Mientras me preparan me doy cuenta de que todas son mujeres en este proceso. Me encanta por excepcional y lo digo. Comento que acabo de publicar un libro de fotografía titulado “Enfocando a la mujer silenciada”, con ánimo de poner en evidencia que en el mundo se le siguen otorgando a la mujer roles secundarios. Me preguntan si soy escritor. No, como mucho un aficionado a la fotografía que escribe. Dicen irónicas que van a proponer a la dirección que se le ponga al quirófano mi nombre. Sonrío. La anestesia hace efecto. Noto que encantado me duermo.

miércoles, 15 de noviembre de 2023

Escritura enlatada


Caligrafía en conserva.

Libros que agonizan de tristeza, estilográficas que lloran abandonadas.

Lápices mudos, libretas sin voz, folios sin alma.

Hoy se han vuelto emoticonos lo que antes eran palabras.

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Nuestros primeros pasos nos llevan a la escuela primaria para aprender a leer y escribir. La lectura y la escritura son las armas fundamentales para llegar a ser adultos independientes, para fomentar un espíritu crítico que nos permita ser dueños de nuestros actos. ¡Manifestémonos en contra de su arrinconamiento!

domingo, 12 de noviembre de 2023

Hay que leer más

    Por casualidad cae en mis manos “Lectocracia: una utopía cívica”, un libro interesante que, en síntesis, propugna el poder de la lectura como fundamento del espíritu crítico para entender el pasado, interpretar el presente y delinear el futuro, para ayudarnos a decidir por nosotros mismos, para crecer en independencia personal y poderse desvincular de los tópicos que circulan a nuestro alrededor. 
    A la pocas páginas inevitablemente relaciono la lectura con los exaltados que estos días reparten por las calles de Madrid consignas de rabia, mensajes bélicos y cánticos de odio. Pienso de verdad que estos agitadores compulsivos son unos iletrados, no leen, no se preocupan por indagar, simplemente repiten algo acuñado que se les ha quedado clavado un día en la memoria y que no cuestionan. 
    La lectura es la base del conocimiento, lo que nos convierte en pensadores, en personas independientes. Uno no puede ser muy instruido si pretende combatir la dictadura a la que supuestamente nos lleva Pedro Sánchez entonando el Cara al sol y con vivas a Franco. Ni se puede invocar la libertad de expresión para poder soltar barbaridades a diestro y siniestro y al tiempo zarandear a los periodistas que quieren expresar lo que están viviendo. Todos contra la ley de amnistía aunque no parece muy sensato estar en contra sin ni siquiera haberla leído. Hay que leer más para ser más libres, más sensibles y más reflexivos. 

martes, 7 de noviembre de 2023

La democracia tiene dueños

    En la antigua Atenas, la cuna de la democracia, allá por el siglo V a.C. las decisiones políticas se tomaban en asambleas abiertas donde los ciudadanos tenían la oportunidad de debatir, deliberar y votar directamente sobre cuestiones de importancia. No había intermediarios, y la transparencia y la participación eran fundamentales. Hoy, 2500 años después, inevitablemente la democracia se ha vuelto más compleja y obligatoriamente representativa. Aunque en teoría ha evolucionado tratando de mantenerse fiel a sus orígenes, son muchos los factores que han hecho que se modifique la esencia de la misma. 
    La influencia mediática está alterando a pasos agigantados el pretendido gobierno del pueblo que los atenienses tenían en mente cuando hablaban de democracia. El manejo interesado de los medios de comunicación o la generalización en el uso de las redes sociales son nuevos factores que suponen un poder inmenso para dar forma a la opinión pública y, por lo tanto, influir en las elecciones y en la toma de decisiones. Y ese poder mediático tiene dueños.
    Es evidente que la polarización, la desinformación y la manipulación son amenazas constantes en este nuevo horizonte mediático, lo que pone en peligro la capacidad de los ciudadanos para acercarse a las urnas con un criterio propio sobre lo que van a votar. Y también es evidente que para recuperar el espíritu original de la democracia griega es esencial abordar estos desafíos. La transparencia, la educación cívica y la regulación de la influencia mediática y financiera en la política son fundamentales para restaurar la confianza en el sistema democrático. Es complicado, pero solo así podremos conseguir que la democracia vuelva a ser una herramienta genuina para el empoderamiento de los ciudadanos y la toma de decisiones colectivas informadas.

lunes, 6 de noviembre de 2023

Menos decibelios y más urnas

     Vivimos tiempos convulsos, rabiosos, de una hipersensibilidad enfermiza en la que todo lo que no nos encaja nos ofende y hay que intentar eliminarlo. Hablamos por ejemplo de aborto, de matrimonio homosexual, de violencia de género, de acogida de inmigrantes o de amnistía. Hay sectores de la población a los que estas cosas les ofenden tanto que quieren hacerlas desaparecer como sea. Y no es que los valores utilizados para defender posturas en contra tengan en sí nada malo. Probablemente descontextualizados esos argumentos sean dignos de tener en cuenta para un análisis. El problema surge cuando se emplean imperativamente, cuando el mundo se pretende que sea como uno quiere. 
        Desgraciadamente, a los que no les encaja algo o alguien, les parece obligatorio eliminarlos. A mucha gente no le encaja que Sánchez busque soluciones a la unidad territorial de España acercándose a los independentistas y por eso tratan de eliminarlo. “Hay que acabar con el sanchismo o Sánchez acabará con España”. 
        Éstos, que se consideran portavoces de amplios sectores de la población, ignoran que las ideas que pueden mejorar a la sociedad solamente fructifican con el atrevimiento, que la política obliga a dirigir, a tomar decisiones sin plegarse a demagógicas olas de un supuesto sentir popular y olvidan con sorprendente facilidad que en democracia las elecciones no se ganan por el nivel de decibelios de las voces indignadas que utilizan para insultar, desacreditar y tratar de eliminar a los adversarios. Por suerte, en democracia  son las urnas las que mandan.

domingo, 5 de noviembre de 2023

Una razón inesperada

    Estaba de nuevo ingresado. Esta vez concretamente en la habitación 214 del hospital Moncloa. Serían alrededor de las nueve y cuarto cuando terminé de asearme. Al abrir la puerta del cuarto de baño casi me tropiezo con la persona que entraba a hacer la limpieza de la habitación. Era una mujer de amplias proporciones, cuarenta y pocos años, estatura media y semblante serio aunque agradable. Saludo protocolario y alguna frase estándar acerca del trabajo. Nada más. Ella dirigió directamente el carrito hacia el fondo de la habitación para comenzar su tarea. Enfrascada de lleno en la labor, con aparente convencimiento y sin levantar la vista de la fregona que manejaba, dice: “Usted es filósofo, ¿verdad?” La frase permanece un buen rato flotando en la habitación. Me frena. El tono es rotundo, parece querer confirmar algo sobre lo que ella no tiene duda alguna.
    - ¿Y cómo sabe usted que soy filósofo?
    - ¡Hombre! Porque no habla usted como los demás.

sábado, 30 de septiembre de 2023

Tomárselo con filosofía

    El impacto psicológico que puede producir en el paciente la aparición del cáncer suele ser negativo: sensación de impotencia, de amargura, de tristeza, de aislamiento o de miedo. En mi caso, dicen los médicos y los amigos cercanos, que resulta admirable la forma que tengo de encarar este problema tumoral que ahora me ocupa y, en algunos casos, rematan la conversación sobre esta postura mía diciéndome que soy muy afortunado por saber en estas circunstancias tomarme las cosas con filosofía. 

    No estoy muy de acuerdo. No comulgo con esa idea de que ante un revés inevitable, cuando las cosas no son como a uno le hubiera interesado que fuesen adopte una postura de resignación para afrontarlas, ni que eso signifique que se lo tome con filosofía. Realmente la frase es comúnmente aceptada en nuestro lenguaje habitual, pero eso no quiere decir que sea una frase acertada. 

    Estoy convencido que una postura de ese tipo es producto de una forma de entender la vida, de una manera de afrontar los acontecimientos que la vida te va poniendo delante, pero no tiene nada que ver con la filosofía. Si algo no es la filosofía, es resignación. La filosofía puede ayudar a enfrentarse con serenidad a esos avatares de la vida, pero nunca supone renunciar. La filosofía no tiene nada que ver con tirar la toalla ni con la resignación.

En el fondo soy una privilegiada

  Acabo de comprobar que tengo abandonado al viejo loco desde diciembre de 2024. ¡No me lo puedo creer! Pues sí, abarco demasiado; todavía n...