miércoles, 19 de abril de 2023

A Serrat le he creído siempre

 
   Hoy la alarma de la bomba de perfusión (¡vaya nombre para un cacharrito cuya misión es administrar medicamentos!) me despertó con una inoportuna estridencia sonora a las 06:19 para anunciarme que ya había terminado de inyectarme los antibióticos. El día se veía lejano todavía. Desde mi cama, la ventana de la habitación hacía las veces de marco para una pintura emborronada de grises. Me molestó aquella temprana agresión sonora aunque pensé que no me resultaría complicado recuperar el sueño. Pero no fue así. 
    Por suerte poco a poco comenzó a dibujarse el nuevo día y yo a maravillarme ante el espectáculo único de ver cómo el sol va desperezando los colores uno a uno para que cada cual se disponga a ocupar su lugar en la obra que va a estrenar. (“Tú enciende el sol, tú tiñe el mar, tú descorre el velo que oscurece el cielo, y tú, ve a blanquear la espuma y la nube, la nieve y la lana, y tú, conmigo a cantar la mañana“). 
    La escena se enriquecía con tonos cada vez más intensos y el panorama, con la inclusión de madrugadores trinos delicados, fue adquiriendo un tono sagrado de música celestial para anunciar el estreno de la nueva mañana. Un lujo, una maravilla. 
    Me quedé algo aturdido pensando que estamos tan ocupados con nuestras rutinas, con nuestras preocupaciones diarias que nos olvidamos de levantar la mirada y disfrutar de la inmensa belleza gratuita que nos rodea. 
    Entró la doctora en la habitación para confirmarme que el tumor que obstruía el paso de la bilirrubina había sido el causante de mi envenenamiento. Por suerte yo ya había descubierto que mañana Serrat también tendrá en cuenta mi tumor cuando ponga a todo el mundo en movimiento para que pueda nacer un nuevo día. Me lo dijo él personalmente: "Todo esta listo, el agua, el sol y el barro, pero si falta usted no habrá milagro". Y yo a Serrat le he creído siempre. No faltaré.

martes, 21 de marzo de 2023

Tener el valor de ser felices

    Por los caminos que hay que recorrer en nuestro empeño por subsistir adecuadamente, tenemos que encontrarnos de frente con las razones que nos pueden ayudar a comprender cómo estar contentos con nosotros mismos. 
    Es cuestión de charlar con ellas, de escucharlas e incluir en la conversación un diálogo encaminado a lograr la eliminación de los traumas que nos impiden avanzar para desarrollar todo nuestro potencial. 
    Hay que identificar esas trabas dañinas y echarlas fuera de nuestro camino. Se pueden presentar en forma de miedos, envidias, rivalidades, religión o egoísmo, pero da igual, si son dificultades añadidas para encontrar la tranquilidad que nos ayude en nuestra búsqueda de la felicidad, tenemos que desterrarlas de nuestras vidas vengan de donde vengan y se llamen como se llamen. 
    El gran objetivo es madurar, liberarnos de las cadenas que sin razones intentan agarrotarnos, para así, sin ataduras, poder experimentar a pleno pulmón la vida y encontrar más fácilmente el valor que nos hace falta para ser felices. 

viernes, 20 de enero de 2023

Se prepara un asalto al Congreso

    Algunos demócratas biempensantes entienden que con los resultados electorales no se consigue que España avance en la dirección correcta y buscan por medio de otras fórmulas alcanzar sus objetivos. Ahora han sacado al muñeco antiabortista de Mañueco, antes fue López Miras con el teléfono intrafamiliar para eliminar la violencia machista, o Ayuso financiando programas antiabortistas en su lucha por salvar vidas. 
    Está bien, es verdad, son leyes aprobadas por el Parlamento y en principio las leyes en democracia hay que respetarlas, pero en este caso emanan de un gobierno ilegítimo coaligado con separatistas, bolivarianos y proetarras que las invalidan. Todo el mundo sabe que lo sensato es estar en contra del divorcio, del matrimonio homosexual, del feminismo y del aborto, pero –no hay duda– las urnas esta vez se equivocaron. Como pasó con Trump y con Bolsonaro. No hay más remedio que preparar un asalto al Congreso para reconducir la situación y llevar de nuevo al país por el buen camino, la senda clasista, homófoba y machista que el franquismo nos había marcado. Tanto los norteamericanos como los brasileños ya lo han hecho. Ellos son ejemplares, no vamos a ser menos.

lunes, 26 de diciembre de 2022

¿Hay otros genios?

    El mundo no respiraba durante la final del Mundial de Qatar. Del talento de los pies de Messi y Mbappé dependía el futuro de la humanidad. Incluso parece que la Tierra se conmocionó con el salto sincronizado de millones de personas cuando Argentina se hizo con el trofeo soñado. Una locura.
    Está muy bien vestir de oro y brillantes al más habilidoso con la pelota y gratificarle con riquezas mil por las alegrías que proporcionan sus patadas, pero no está bien que ni conozcamos su nombre ni pongamos en un altar al científico que libra de morir a millones de personas descubriendo la vacuna contra el coronavirus. 
    No es lógico que no alabemos a quien exprime su talento para investigar cómo funciona el universo. Deberíamos de tratar por lo menos igual de bien, a esos otros  messis que nos desvelan los misterios de la existencia humana y tendríamos que aplaudir con entusiasmo a los virtuosos mbappés que nos estremecen con su música, su pintura o cualquier otra forma de expresión artística. En algún momento tendremos que promover la valoración de los que no siendo futbolistas tienen méritos más que suficientes para no ser condenados a la irrelevancia.

lunes, 19 de diciembre de 2022

La necesidad de estar conmigo

 
   Cae en mis manos La condición humana, de Hannah Arendt, un libro intenso, algo pesimista y presumiblemente interesante, que trata sobre el destino del ser humano. Arendt le da vueltas al sentido de vivir y con la condición humana se refiere a la cosificación de las personas. 
    Lo ojeo con ganas y sin pararme demasiado porque desde las primeras páginas veo claramente que me queda grande debido a mi poca preparación en estos campos de la filosofía. Me quedo con alguna idea suelta y con una frase con la que comulgo cada día más al irme haciendo un poco más viejo: Nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo
    La rapidez con la que se mueve el mundo actual y nosotros con él, nos impide en gran medida el contacto con la realidad de la persona más importante que tenemos hoy en el planeta, que somos nosotros mismos. Así se nos hace totalmente imposible comprender nuestras necesidades y digerir nuestros deseos. Y sin hacerlo estamos perdidos.

domingo, 13 de noviembre de 2022

Alergia a las palabras

    Poco tardaron las mentes biempensantes de Abogados Cristianos, del Partido Popular, de Vox y de Ciudadanos en denunciar a Correos por emitir un sello conmemorativo del centenario de la fundación del Partido Comunista de España y poco tardó una celosa jueza en suspender su emisión por ser una inaceptable “exaltación de un partido político que cometió crímenes y persiguió a miles de personas”. Está claro que se cometieron muchos errores en nombre del comunismo. Lo mismo que se hicieron locuras en nombre de Dios. Pero nadie pide que se supriman los pasquines y las celebraciones cristianas.
    No demonicemos. Desgraciadamente aún hay gente a la que le dan alergia las palabras. Y todavía no hay vacunas. Aunque la palabra comunismo a muchos les produzca sarpullidos, hoy el Partido Comunista de España es un partido totalmente integrado en la legalidad constitucional por la que nos regimos y tiene el mismo derecho que cualquiera a celebrar su onomástica. 
    La guerra de Ucrania, el calentamiento global, las migraciones o la pandemia son algunos ejemplos que demuestran que hoy más que nunca es necesario entender la sociedad como un todo común. Esta obviedad actual es la que siempre ha guiado la conducta de los comunistas –aunque no se debiese a Marx sino a los economistas liberales– porque es lo que realmente armoniza los intereses colectivos.  Quizás los comunistas de hoy ya no tienen cuernos y rabo, quizás no pasaría nada si les permitésemos celebrar su centenario. Posiblemente sean más sensatos, sensibles y solidarios que los que no entienden todavía la sociedad como algo de todos, como algo común. 

lunes, 31 de octubre de 2022

Dalila descabella a Sansón

    Había llegado Sansón orgulloso con su larga cabellera gallega fortalecida en cuatro mayorías absolutas dispuesto a hacerse dueño de la situación y acceder a lo más alto de la política española, avalado por una aureola consagrada de moderación. Pero al poco tiempo de aterrizar en Madrid la fortaleza conquistadora de la melena de Sansón era cuestionada por sus fieles genoveses. El gigante gallego mostraba debilidades inaceptables y desatendía la imponente voz de Vox. Iba ya camino de aceptar la renovación del CGPJ cuando Jiménez Losantos desató su ira: no consentiría que Sansón se sentase a negociar con los traidores. Así no se pueden ganar las elecciones.
    Al caer la noche Dalila Ayuso acunó a Sansón Feijóo entre sus brazos. Le susurró al oído que era un traidor ante sus huestes y que España no necesitaba un liderazgo fofo. Nadie podía rendirse a un acuerdo con amigos de etarras, comunistas y separatistas. Y Sansón se despertó sobresaltado de su sueño moncloísta. Juró que había sido inducido, que  Sánchez no era honesto y que no pactaría con él si tocaba una coma del delito de sedición. Pero era tarde, su liderazgo había entrado en barrena. Ya Dalila lo había descabellado. Y así Sansón Feijóo, despojado de su melena democrática por una Dalila Ayuso que gracias a él recupera el estrellato, de vitoreado aspirante a presidente pasa de la noche a la mañana a convertirse en bufón de la derecha radical para regocijo de los filisteos del PP. 

En el fondo soy una privilegiada

  Acabo de comprobar que tengo abandonado al viejo loco desde diciembre de 2024. ¡No me lo puedo creer! Pues sí, abarco demasiado; todavía n...